Queridas estrellas:
Este San Valentín es diferente al
resto. Cuando mi hermano y yo entrábamos a vuestra casa y os preguntábamos a
los dos que qué os habíais regalado por el día de los enamorados; a lo que siempre
nos respondíais lo mismo: "Pues lo que el año pasado. Nada". Entonces
nosotros insistíamos en que qué mínimo que un simple detalle (ya se dé donde
aprendió mi padre). Pero sinceramente no critico que ese día no lo celebrarais,
porque me demostrasteis que lo celebrabais todos los días y eso para mí era un
orgullo.
Tengo que deciros que hay muchas
clases de amor y todos son importantes, pero para mí como el amor que yo sentía
hacia vosotros y viceversa no hay ninguno. Por eso no me puedo dejar de acordar
de vosotros en estos días.
Este mes hace justo un año que os
perdí, primero uno y veintiocho días después al otro. En ese momento abrí los
ojos y entendí vuestro amor. Hasta para iros estabais compenetrados. Entendimos
que no queríais vivir separados y que el próximo San Valentín aunque no lo
celebrarais, lo queríais pasar juntos. Para mí eso es el amor.
Ha sido un año duro para todos.
Quiero que sepáis que todo está como lo dejasteis, nada ha cambiado. Seguimos
haciendo comidas todos juntos, aunque tengo que reconocer que a veces se hacen
algunos silencios en los que creo que todos pensamos en vosotros. Por cierto, no
os preocupéis por tío, pues está con nosotros y no lo dejamos solo.
Mi hermano está genial en
Salamanca. Las ha aprobado todas y, sí tranquilos, tía le sigue haciendo la
comida.
Mis padres también bien, algunas
veces vemos fotos que tenemos con vosotros y se emocionan.
El resto de la familia sigue con
su vida, pero siempre con vuestros nombres en la boca cuando nos ven a mi
hermano y a mí.
¿Yo? Yo estoy bien. Os echo mucho
de menos pero bueno, todo tiene que ir pasando. Supongo que habrá que dejar que
el tiempo siga.
Espero que os guste la carta. La
verdad necesitaba escribirla y espero que este año, allí donde estéis,
celebréis por primera vez algo especial en San Valentín.
Os quiero mucho mis estrellas.
Al entrar en tu blog para comentar alguna de tus entradas no pude evitar acordarme de la primera que leí, la cual me llegó al corazón sin ninguna duda.
ResponderEliminarEs genial apreciar las palabras, ya sean escritas o habladas, cuando de la familia se trata. Y es que para ello no necesitas tener un título en poesía o hacer un curso de escritura, simplemente abrir tu corazón un poco y eso ya habla por sí mismo.
Me encanta el valor de la familia y ver a las personas hablar de ello, es algo que jamás se debería perder. El tiempo pasa y aunque no lo queramos en su trascurso hay pérdidas, pero qué bueno es quedarse con lo realmente importante y recordarlo siempre.
Muy bonitas letras de amor.
Muchas gracias por tus palabras Daniela. Mis abuelos para mi eran muy importantes y el hecho de que los dos se fueran tan seguidos me afecto mucho. Ahora solo queda recordar los momentos vividos con ellos. Un saludo
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