¡Buenas noches!
Como os prometí la semana pasada os voy a contar
las sensaciones vividas en la noche de San Jorge. Sé que es un poco tarde pero
más vale tarde que nunca.
Como ya sabéis el día de San Jorge estuvieron aquí
mis padres.
Por la mañana bajamos a la plaza a ver el dragón
(primera vez para nosotros) y allí nos sacamos alguna foto. Si tengo que poner
una nota al dragón sería un 9 porque estaba muy trabajado y no le faltaba
detalle alguno, una pena que luego termine quemado. A mis padres también les
gustos mucho y para que os riáis un rato, mi madre puso su foto con el dragón
de perfil de Facebook.
Fuimos a comer a un restaurante de la plaza (que no
recuerdo su nombre), y nos vinimos a descansar a casa.
Sobre las ocho y media de la tarde nos fuimos a
coger sitio a la plaza (una espera interminable).
El teatro la verdad que nos pareció precioso a los
tres, el sonido se escuchaba genial, la pantalla grande ayudaba mucho para ver
mejor el teatro, los actores lo hicieron genial, etc, y por cierto, que bonito
baile de la danza del vientre.
Pero sin duda, el mejor momento de la noche para mí
fueron los fuegos artificiales. No me canso de verlos porque me encantan.
En general, me gusto todo mucho y más la compañía.
Disfrutamos y conocimos una cosa que no conocíamos y los tres nos vinimos a
casa muy contentos (a mi madre la encantó como contaron la historia a través
del teatro).
Tengo que deciros, que la espera (a mi padre y a
mi) nos pareció interminable, mirábamos el reloj muy a menudo pero cogimos un
buen lugar para poder disfrutar bien del teatro.
¡Me encanta vivir experiencias nuevas al lado de
los que me quieren!
Fátima Mateos



